Eric Rosas - La onda plana

La 5G en EE. UU., alea jacta est – Eric Rosas

Los doce meses del golpeteo sin tregua con el que el virus de la Covid-19 ha castigado al hemisferio occidental, también han impulsado significativamente el uso de los servicios de datos, voz y video, llevando a la cuarta generación (4G) de telefonía móvil a sus límites en regiones como la norteamericana.

La alta demanda de capacidad y velocidad de transmisión de las actividades del trabajo y estudio desde casa, las cargas y descargas de videos, y las compras en línea, por ejemplo, ha dejado de manifiesto la importancia que una buena conectividad tiene para los norteamericanos —los estadounidenses particularmente—.

Luego de experimentar las imprevistas prácticas en el trabajo, los primeros estudios muestran que algunos sectores aumentaron su productividad durante estos meses, lo que sin duda les hará mantener el trabajo desde el hogar o instaurarán jornadas híbridas. Como consecuencia, será necesario continuar con el aumento en el ancho de banda y para ello la única opción tecnológica viable es la incorporación plena de la 5G.

No sólo serán los cambios que nos dejará la pandemia, los que demandarán un rápido despliegue de la 5G. A ellos se unirán la telemedicina; la industria 4.0 fuertemente dependiente de la automatización; el Internet de las Cosas y la robotización del transporte mediante la inserción paulatina de los vehículos autónomos; la videovigilancia con reconocimiento facial; entre otras tecnologías, todas las cuales requerirán de un procesamiento de datos instantáneo, para lo que las compañías de telefonía celular dependerán de que exista una infraestructura capaz de proveer conexiones ultrarrápidas con los centros de datos y los servicios de almacenamiento en la nube, ambos basados en la 5G. Estas tendencias despertaron por fin a los cuatro grandes portadores estadounidenses, quienes reaccionaron asegurándose porciones de la banda C para telecomunicaciones.

Con distintas estrategias, la firma T-Mobile US, filial de la empresa estatal germana de telecomunicaciones Deutsche Telekom; así como las estadounidenses AT&T Corporation, Verizon Wireless, y Dish Network Corporation, han iniciado una carrera por desarrollar sus capacidades para aprovechar los dividendos que dejará la nueva era de la 5G. Fue T-Mobile US la que tomó la delantera hace un año tras su fusión con Sprint Corporation, acción con la que logró el acceso al espectro de radiofrecuencias de 2.5 GHz, al que acaba de agregarle otra discreta porción de la banda C que obtuvo en la más reciente subasta. Esto le confiere una porción de espectro electromagnético suficiente para brindar una cobertura importante en los años por venir. También mediante subasta, recientemente tanto Verizon Wireless como AT&T Corporation adquirieron secciones de entre 3 GHz y 4 GHz, de la banda C de telecomunicaciones.

Sin embargo, aún con las adquisiciones de las porciones referidas del espectro electromagnético, la alemana T-Mobile mantiene una amplia ventaja en cuanto a su capacidad para brindar servicios de 5G. Por su parte, Dish Network Corporation decidió no aprovechar la subasta de banda C, pues apostarán por la tecnología OpenRAN, una arquitectura de acceso libre para 5G, que utiliza componentes de uso genérico mejorados mediante progralógica, lo que posibilita la personalización de acuerdo con las necesidades de cada cliente.

Habiendo cada una de las cuatro firmas seleccionado las herramientas tecnológicas con las que saldrán a competir por el mercado estadounidense de la 5G, el otro insumo determinante para alcanzar sus objetivos es el dinero. Todo indica que la decisión de T-Mobile US de fusionarse con Sprint le ha traído una reducción en sus costos. Con ello podría financiar su penetración en el mercado de la 5G y al mismo tiempo obtener ganancias de unos 60 mil millones de dólares estadounidenses (mmUSD). Situación contraria es la que enfrentan AT&T y Verizon pues, además de los 27.4 mmUSD y 52.9 mmUSD que invirtieron respectivamente en sus compras de espectro, necesitarán erogar entre 16 mmUSD y 18 mmUSD adicionales para habilitarlo. Por otra parte, la estrategia elegida por Dish se estima requiera de tan sólo unos 10 mmUSD más, lo que quizá le permita ofrecer menores precios.

Lo anterior, dicho sin aberraciones.

Eric Rosas

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